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Edición 3: mayo de 2013

La rehabilitación de can Lis

octubre 2011- febrero 2012

Francisco Cifuentes

 

 

“Construir no es como una tarea individual, en la que se realizan las ambiciones arquitectónicas, sino un trabajo conjunto de artesanos e inventores, donde únicamente el que sabe dominar los procesos trabajando en colaboración con los demás puede considerarse realmente un buen constructor”

 Hannes Meyer, Construir

 

I. La casa.

El proyecto de Can Lis

Jørn Utzon visita por primera vez Mallorca en 1958, dos años después de ganar el concurso de la Ópera de Sydney. En 1968, a los dos años de dimitir y abandonar las obras de construcción de aquel proyecto, vuelve a la isla, para visitar unos amigos en la zona del MigJorn. Durante su estancia descubre el paisaje de esta comarca, que le recuerda el de su residencia abandonada en Nueva Gales del Sur, Australia. En este mismo viaje adquiere una finca en la zona, en s’Horta, bajo el castell de Santueri, donde en 1992 construirá can Feliz.

Ciertas dificultades para construir en la finca de s’Horta, llevan a los Utzon a adquirir otro terreno, pero esta vez en la costa sobre un acantilado, en Portopetro.

La compra se realiza en 1970, año en el que también conoce al futuro maestro de obras de can Lis, Jaume Vidal.

Desde la primera versión, de 1970, el proyecto se plantea en cuatro volúmenes separados sin ningún porche que los una. Un primer volumen, formado por la cocina-comedor, es el que articula toda la vivienda. A un lado se coloca la sala de estar y a otro dos volúmenes con dos dormitorios individuales cada uno.

En las diferentes publicaciones sobre la casa se pueden encontrar hasta tres versiones más; estás versiones van colocando la casa en la parcela, pero ninguna de ellas coincide con la construida. Todas las versiones mantienen los volúmenes separados, pero los que pertenecen a los dormitorios se desplazan más allá de la sala de estar.

La versión construida mantiene ese primer volumen que referencia la casa en el solar, formado por las estancias de cocina-comedor. A la derecha aparece una habitación sin techo, posiblemente un lugar ligado a la persona de Jørn, el estudio[1] del arquitecto. A la izquierda la casa continua con la sala de estar y dos módulos de habitaciones, el primero con dos dormitorios individuales, para Jørn y para Lis, y el segundo con un dormitorio individual para Kim que con trece años en 1970, era el hijo más pequeño de los Utzon.

En el proyecto entregado al Ayuntamiento de Santanyí en mayo de 1971 para pedir licencia, proyecto firmado por el arquitecto Sebastián Company Oliver, ya están dibujados la mayoría de los materiales que utilizará para construir la casa. En los alzados y las secciones se describe el despiece de marès de 80x40 cm, las viguetas de hormigón con las bovedillas curvas de cerámica y el despiece de madera de las puertas.

Esta introducción sobre el desarrollo de la casa, es necesaria para conocer los procesos de cómo ha sido pensada y construida. Del mismo modo, conocer los materiales con los que ha sido construida y la procedencia de éstos se hace necesario para el proyecto de rehabilitación, dada su importancia en la forma final de la vivienda.

La construcción de can Lis.

La mayoría de los proyectos de Utzon muestran un esfuerzo por solucionar la construcción de sus edificios mediante un sistema constructivo claro, cosa que permite por un lado resolver todos los detalles y encuentros y a la vez modular el proyecto a la solución adoptada.

Can Feliz es más radical en el sistema constructivo que can Lis, ya que un único sistema resuelve toda la vivienda. Por contra can Lis, mantiene la elección de materiales pero el sistema constructivo es más heterogéneo, basta comparar el sistema constructivo del módulo de la cocina-comedor con el módulo del salón.

Pero en lo que sí coinciden ambas casas, es en dotar a cada elemento constructivo un material. Podemos dividir la casa en tres elementos, un primer plano horizontal, bajo nuestros pies, un plano vertical, la estructura, y otro plano horizontal sobre nuestra cabeza. 

El primer plano horizontal conforma la plataforma donde se coloca la casa. Esta plataforma está construida con piedra de Santanyí[2], una piedra extraída de la cantera que existe entre dicha población y s’Alqueria Blanca.

El plano vertical, que sustenta el forjado, se construye con la piedra de marès[3] que se extrae de la marina de Llucmajor.

El forjado, el otro plano horizontal, se construye mediante viguetas pretensadas de hormigón y bovedilla curva de cerámica. La cerámica no sabemos de qué alfarero provenía, pero seguramente sería de Felanitx, ya que en los años setenta este municipio albergaba como mínimo una decena de alfarerías.

Otro grupo de materiales es el de aquellos destinados a los acabados, tales como la cerámica, la madera de pino de norte y el latón.

La cubierta se acaba con una rasilla cerámica de barro de 20x20cm. El mobiliario en su mayoría es de obra de marès y las superficies donde se apoya el usuario son de cerámica de barro lacada de diferentes colores, blanco, azul ultramar y color tierra. El mobiliario del comedor es de madera de pino norte igual que la carpintería, ambos no tienen ningún tratamiento de protección[4]. Los herrajes de la carpintería son de latón como las manetas, goznes... Todos los materiales que utiliza Utzon son materiales naturales, de los que no se oculta su envejecimiento, como el marès, el santanyí, la cerámica, el latón, la madera… y  a ninguno de ellos, a excepción de las viguetas de hormigón, se le aplica una protección ni se le realiza un mantenimiento.

Esto denota el interés de Utzon, primero por el contexto y la utilización de materiales propios del Migjorn y segundo por el envejecimiento de estos materiales en el lugar que están ubicados. Cabe destacar que la carpintería de las ventanas del salón tiene cuarenta años y según el carpintero Aleix Sunyer puede aguantar otros veinte.

Esta decisión de utilizar materiales que permitan que el tiempo vaya dejando su huella y la decisión de no darles ninguna protección, marca las pautas de como intervenir en can Lis.

Los Utzon en Can Lis

Una vez acabada la vivienda en 1973 los Utzon se instalan en ella.

De manera ininterrumpida Jørn y Lis habitan la casa durante veinte años. En Portopetro les recuerdan como una pareja sencilla y con ganas de comunicarse con los lugareños.

Durante este tiempo la casa sufre una serie de reformas, interiores y exteriores. Las interiores dirigidas a hacer más prácticas estancias como baños y cocina. Las reformas exteriores se deben a resolver patologías producidas por el ambiente marino y la exposición directa de algunas partes de la casa al agresivo ambiente que llega desde el mar.  Estas consisten en dar mortero a los pilares de marès que han sufrido una pérdida de sección importante y a la sustitución de viguetas e incluso el apeo de algunas viguetas que actúan como jácenas.

Estas pequeñas reformas se prolongan hasta 1993, año en que Utzon finaliza la casa de can Feliz en s’Horta, construida por Pep Monserrat.

Una vez acabadas las obras de esta casa, Utzon con el nuevo maestro, realiza una reforma que cambiará la imagen de can Lis. Además de reparar los pilares y viguetas dañadas, impermeabiliza la cubierta y remata los muros de marès del mismo modo que los de can Feliz, mediante la teja árabe.

A partir de este año la casa será habitada por Lin Utzon, hija del arquitecto, hasta el año 2005, año en que la hereda su hermano pequeño Kim.

La Fundación Utzon compra la vivienda en el año 2011 con el fin de destinarla a la investigación y divulgación del arquitecto Jørn Utzon y su obra. Por este motivo después de la compra se decide rehabilitar can Lis para posibilitar este nuevo uso.

Acababa así una etapa de diez y ocho años, entre 1993 y 2011, en que la casa había pasado por diferentes usuarios y propietarios, pero sin que se hubieran llevado a cabo tareas elementales de mantenimiento lo que había provocado un deterioro acelerado de los elementos constructivos.

 

II. La rehabilitación.

 

Arquitecto: Lise Juel 

Arquitecto colaborador: Francisco Cifuentes

Promotor: Fundación Utzon

Colaboradores: Macs Oliver, Alfons Romero y Sebastià Martorell. Aparejador: Óscar Menéndez. Constructor: Pep Monserrat. Obreros: Juan, Valentí, Abdul, Toni. Carpintería: Aleix Suñer. Electricidad y fontanería: Jaume Ballester. Cerámica: Toni Cumella. Fotografías: Francisco Cifuentes, Sebastià Martorell, Macs Oliver y Maria Razumova

La rehabilitación de can Lis se ha realizado durante el invierno de 2011-2012 y ha querido recuperar la casa para que pueda ser habitada. La Fundación Utzon nombró a Lise Juel arquitecto de la restauración y ésta se ha ejecutado con la colaboración de Francisco Cifuentes.

Patologias

Una vez estudiado el proyecto y dividida la casa en sus diferentes materiales, el siguiente paso consiste en detectar las patologías más importantes, sobre las cuales se cree imprescindible actuar. Un breve resumen de las patologías que fuimos encontrando incluye lo siguiente:

Los pilares de marès han sufrido una pérdida de sección que ha llegado a ser en algunos casos de 8 cm. De igual modo las viguetas pretensadas se han corroído llegando algunas ha partirse a cortante y otras a tener varios cables cortados.

En cuanto a los acabados la cerámica lacada se ha ido desprendiendo y desconchando y  algunos marcos de madera estaban podridos y sus manetas rotas.

Además era necesario actuar en baños, cocina, saneamiento y la instalación eléctrica que estaba desfasada.

Medidas de actuación.

La información en la que se basa la propuesta de intervención es la siguiente:

1.- El análisis del proyecto. Las diferentes versiones nos hablan de las intenciones de Utzon.

2.- El conocimiento de los materiales, los oficios y su lugar de extracción o producción.

3.- El análisis de las patologías.

A partir de estas premisas intervenir es solucionar las patologías utilizando materiales y oficios propios del Migjorn, que ya utilizó él, y entendiendo las decisiones que Utzon tomó, como no tratar los materiales y por tanto respetar el envejecimiento propio de la casa.

El hecho de solo intervenir en lo propiamente dañado hace que la relación de lo nuevo sea una pieza más dentro de la vieja casa. Pequeñas heridas que la propia vivienda absorberá. Por ejemplo sólo se sustituye aquella cerámica totalmente dañada o sólo se arregla aquella  parte del marco que está podrida.

Las soluciones adoptadas son:

1.- Los baños y la cocina se han modificado recuperando el estado original donde el material de toda la vivienda inunda estos espacios.

Se utiliza la piedra de Santanyí extraida de una cantera de s’Horta propiedad de Sebastià Caldentey. El marès que se ha necesitado para alguna reparación se ha extraído de la cantera de Galdent.

2.- Los pilares se han rehabilitado utilizando mortero mallorquín para las juntas y una mezcla de cal, picadís, arena y cemento griffi para rellenar aquellas oquedades que afectan de manera importante el marès  de los pilares.

3.- Para las viguetas se proponen dos soluciones dependiendo de su patología. Si está partida, significa que no hay ningún cable que funcione así que se sustituye. Para ello hemos tenido que rastrear las fábricas de hormigón y encontrar las mismas viguetas. En el caso que tenga algunos de los cables cortado se suplementa por debajo con una pletina atornillada a la vigueta sustituyendo al cable en el armado.

4.- De las piezas cerámicas en mal estado, se ha optado por actuar tan solo en las que se encuentran en un estado ruinoso, manteniendo aquellas que puedan durar aunque sólo fuera unos años más.

La rasilla lacada ha sido suministrada por Toni Cumella ceramista de Barcelona.

5.- Las carpinterías de madera sorprendentemente han sufrido poco y no se han sustituido ningún marco en los cuarenta años que tiene la casa. En cambio de las persianas a norte hay varias que estaban podridas. Del mismo modo se sustituye aquellas manetas y cerraduras de latón que estaban rotas o deformadas por los constantes intentos de forzar las puertas.

El carpintero Aleix Sunyer ha realizado estas reparaciones de carpintería y el mobiliario.

6.- El saneamiento no funcionaba desde había décadas por lo que ha sido necesario realizar una nueva fosa séptica y actualizar las instalaciones de fontanería. La instalación eléctrica estaba formada por un tubo H y mecanismos Simon, sin ninguna pretensión de diseño. Lo único a destacar era que el tubo H era visto, pero el mecanismo era incrustado. Esto obligo a Jaume Ballester, el electricista, a forzar el ingenio para poder conseguir la misma solución. Una vez más exigir al industrial hasta convertirlo en artesano.

7.- Se realizan algunas pequeñas reparaciones como la colocación de algunas tejas, el arreglo de algún desagüe, poner grava de picadís entre los módulos para poder pasar en días de lluvia… Son pequeñas cosas que hacen que la cotidianidad de los futuros residentes sea más amable.

La rehabilitación de can Lis finaliza en febrero del 2012.

El 1 de abril  entra en la casa el primer becado de la Fundación Utzon.



[1] Catalina Vidal, hija de Jaume Vidal, nos contó que a menudo ambas familias realizaban comidas los fines de semana. Durante el día en algún momento se preguntaban dónde se encontraba Utzon. Pasado un rato, lo encontraban dibujando tras la mesa del patio.

[2] La piedra de Santanyí, son formaciones arrecifales creadas a partir de los detritos de barreras coralinas.

[3] La piedra de marès, son formaciones rocosas originadas por sedimentación de bioclastos (restos)  de origen marino.

[4] Según nos comentó Pep Monserrat, constructor de can Feliz y de la rehabilitación de can Lis, en la obra de can Feliz Jorn no utilizó ningún tratamiento para la madera, ni en las carpinterías ni en el mobiliario. Según Pep, “a Utzon le gustaba ese envejecimiento de los materiales”.

 

Documentación

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